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#QuitoSinMinería

NOROCCIDENTE DE QUITO

El reconocimiento de Quito como una de las ciudades con mayor patrimonio natural, y su inclusión entre las capitales más importantes como destino turístico, se debe gracias a la extensión de bosques y sistemas agroforestales de cultivo que existen en sus parroquias rurales, incluyendo Nanegalito, Nanegal, Pacto y Gualea. Estas parroquias están dentro de la región biogeográfica del Chocó, es decir, se encuentran en los bosques que están entre la cordillera andina y el océano Pacífico. Dentro del Chocó encontramos 3 ecosistemas que varían entre ellos, dependiendo de la altura en la que se encuentran. Puede ser desde los 500 hasta los 1800 metros sobre el nivel del mar.

Es una suerte para Quito contar con un bosque único en el mundo como parte de su territorio, y es una suerte también que en él vivan personas que se dedican a cuidarlo y trabajarlo, sin pedir nada a cambio.

 Sin embargo, en la ciudad no hemos valorado ese gran trabajo que han hecho ellos al cuidar nuestro tesoro: el bosque. Estas personas pagan los mismos impuestos que pagamos los quiteños que vivimos en la ciudad, sin embargo, no reciben los mismos servicios. Por ejemplo, ellos pagan el impuesto para la recolección de basura, alcantarillado, servicio de bomberos, pero no reciben ninguno de estos servicios. Se podría decir que lo único que reciben de Quito son las aguas contaminadas del río Machángara. Ahora también corren el riesgo de quedarse sin tierra, sin las pocas fuentes de agua no contaminadas con las que cuentan, sin trabajo, etc. Además, son ellos quienes corren el riesgo de las terribles enfermedades que genera la minería. Esta actividad nos afectará a todos y todas las quiteñas, pero ellos serán quienes sufrirán las consecuencias directamente. Es por eso que el 12 de abril de 2015, 1820 personas afirmaron su rechazo a la actividad minera en el noroccidente de Quito.

BIODIVERSIDAD

El Chocó se caracteriza por la gran riqueza de especies y alto endemismo, eso quiere decir que muchas de las especies que habitan el bosque, existen solo en esta región, en ningún otro lugar del planeta. El Chocó es, de hecho, una de las cuatro biorregiones con mayor grado de endemismo en el mundo. Según los estudios que se han hecho, existen 57 aves endémicas en Pacto y 35 en Nanegalito; un 70% de especies de anfibios son endémicas de la región del Chocó, 10 especies de reptiles que sólo existen en el Ecuador viven en esta región, al igual que 24 especies de plantas. Un alto porcentaje de esta diversidad endémica está en peligro de extinción por la pérdida de hábitat. Existen al menos 12 especies de mamíferos amenazados, 20 anfibios y 30 aves. Entre las plantas se encuentran ocho especies de árboles y al menos otras 20 plantas no arbóreas. Además de especies endémicas y en peligro de extinción, se encuentran las especies nunca antes conocidas, como el olingo o cusumbí descubierto en el 2013 y una nueva especie de búho pigmeo o mochuelo descubierto en 1999. En cuanto a reptiles y anfibios existen más de 20 especies descubiertas en los últimos años. También se encontró un pez eléctrico en la zona baja del río Mashpi.

LA GENTE

En las parroquias de Nanegalito, Pacto y Gualea, las evidencias arqueológicas sugieren un número importante de habitantes entre los años 800 y 1660 d.C., a quienes se denominó pueblo Yumbo. Hacia la década de 1660, tras la erupción del volcán Pichincha, desaparece el pueblo Yumbo. El lugar empezó a poblarse nuevamente desde las zonas altas, cercanas a las sierra. En 1861 se oficializó como parte del cantón Quito. Según los últimos censos, la población total de las tres parroquias es más o menos de 10 000 personas. La parroquia más poblada es Pacto.

Los cultivos que actualmente se siembran son: caña de azúcar, café, yuca, plátano, maíz, palmito, cacao, mora, naranjilla, zanahoria blanca, cítricos y frutas tropicales. El cultivo de caña de azúcar es lo que mas se puede ver en Pacto y en Gualea, para la elaboración de panel orgánica (certificada) que se exporta a Italia, Japón y España. Los productores son habitantes de la misma parroquia de Pacto quienes usan técnicas tradicionales. La región tiene características muy particulares, precisas para la producción de café orgánico. El cultivo de cacao se limita a los sectores más bajos. La mayor parte de la producción se vende como materia prima en Puerto Quito o Pedro Vicente Maldonado. Otro cultivo importante en Pacto es la fruticultura tropical. Esta iniciativa surgió en la Finca Río Guaycuyacu, donde se cultivan más de 600 variedades de frutos tropicales de todo el mundo. Otro tipo de cultivos están destinados al autoconsumo. Los productos que se cultivan en las parroquias son en su mayoría frutas y hortalizas de clima tropical y suelen comercializarse en Quito en el mercado de La Ofelia, en mercados y ferias locales o en mercados orgánicos.

Como productos tenemos el café, elaborados como mermeladas, conservas, derivados lácteos y de cacao. La ganadería de leche es la principal actividad económica en Nanegalito desde hace décadas. Ahí se procesa la leche en derivados como queso, yogurt, mantequilla y manjar. El café que se produce en la región ha sido valorado ya como de altísima calidad, y el cacao para fabricación de chocolates es sumamente fino. Para actividades orgánicas certificadas como el café y la panela, una eventual explotación minera puede resultar catastrófica porque perderían sus certificaciones ambientales y, como consecuencia, se cerrarían sus mercados.

El turismo es otra fuente de ingresos para las familias de Nanegalito, Pacto y Gualea.

Gracias a su ubicación dentro de la biodiversa región del Chocó andino, sus paisajes boscosos, su clima, biodiversidad, historia de ocupación, productividad agrícola y a poca distancia que mantiene con Quito; ésta zona se ha convertido en uno de los destinos predilectos para el turismo nacional e internacional. El turismo en la zona genera más fuentes de empleo que cualquier otra actividad productiva, empleando a muchas mujeres que tienen menos oportunidades laborales en la agricultura o ganadería. En la actualidad, la parroquia Nanegalito recibe un importante número de turistas. Las actividades que ofrecen son de aventura (en ríos, cascadas, bosques y carreteros de segundo y tercer orden), pesca recreativa, observación de la naturaleza, gastronomía tradicional y turismo cultural (principalmente en vestigios arqueológicos del pueblo Yumbo).

CONSULTA COMUNITARIA

En el estudio de impacto ambiental que realizó la ENAMI en el año 2013, a través de una encuesta se reconoció que para la concesión Ingapi, el 75% de la población rechaza la minería y para Urcutambo, el 60% de la población. Además de los problemas ambientales y socioeconómicos que todos en la zona conocen, por los que rechazan a la minería, la Empresa Nacional Minera (ENAMI) quiere realizar “educación minera” desde el mes de agosto de 2014, con la autorización del Ministerio de Educación, a través de talleres de “Información y sensibilización” en las unidades educativas de las parroquias Pacto y Gualea. Con este procedimiento, las comunidades se verían obligadas a aceptar la presencia de la ENAMI a través de los niños, niñas y jóvenes que asisten a los centros educativos. Por eso, estas comunidades han pedido formalmente la suspensión de estos talleres que vulneran sus derechos fundamentales como: el derecho a que la educación responda al interés público y no al servicio de intereses individuales o corporativos, el derecho de interés superior de los niños, el derecho de participación y de ser consultados. Ante esta amenaza de vulneración de derechos, el 14 de octubre de 2014 en Asamblea general, la comunidad de Ingapi se declara en ejercicio del derecho a la resistencia frente a la ENAMI, al Ministerio de Educación y cualquier otro agente público o privado que pueda vulnerar sus derechos. Ejerce su derecho constitucional de manifestarse de manera libre y voluntaria y exige al Estado ecuatoriano el respeto a los derechos del buen vivir y al fortalecimiento de su identidad campesina. El 22 de enero del 2015 la Universidad Técnica Particular de Loja organiza una reunión en la parroquia de Pacto, con el fin de

"armar una discusión con el pueblo" sobre el proyecto minero que quiere realizar la ENAMI en la zona y para realizar una Encuesta dirigida a las poblaciones de Pacto y Gualea. Para ello no solicita una autorización formal a las autoridades del GAD Autónomo Descentralizado Parroquial, ni informa a los dirigentes comunitarios; sin embargo, dichas encuestas podrían ser consideradas como parte del proceso de socialización de la ENAMI.

Estas acciones de la ENAMI activan la decisión de las 23 comunidades de Pacto de defender el territorio de la parroquia y el 16 de noviembre de 2014 en asamblea comunitaria, junto al presidente y al concejo del GAD parroquial, organizaciones productivas y sociales, deciden llevar a cabo la Consulta comunitaria de buena fe. Esta es una iniciativa local que busca tomar decisiones ante los proyectos mineros que impulsa la ENAMI, para los cuales las comunidades no fueron consultadas en ninguna de las fases de las concesiones, incumpliendo lo estipulado en la Constitución del Ecuador, que establece que las comunidades campesinas tienen el derecho de ser consultadas.

Para la consulta se conforma la organización “Lucha comunitaria por la vida de Pacto” y de manera participativa a través de asambleas comunitarias y de mingas, las comunidades aprueban el reglamento, realizan el censo comunitario, conforman el tribunal electoral y formulan la pregunta para la consulta. El 12 de abril de 2015 se realiza la consulta buscando fortalecer la democracia, la defensa de las formas de vida campesina, de los sistemas campesinos de producción; los derechos constitucionales al agua, a la soberanía alimentaria, al Buen Vivir; y la defensa de los derechos de la naturaleza.

Quito Sin Minería,2015

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